Hace cerca de un año, muchas de nosotras compartimos jocosamente un vídeo . La ciudadanía concienciada veía incrédula cómo un hombre de unos 60 años despotricaba contra el protocolo anticontaminación al grito de:

No. Joder, ¿Dónde está la contaminación? Coño. A ver, que yo la vea. ¿Hay un hongo sobre Madrid? Que me lo enseñe alguien.”

Tenemos que reconocerlo, la contaminación no se ve cuando estás inmerso en ella. Como en el cuento de la rana. Que muere al irse, poco a poco, calentando el agua de la olla en la que se encuentra. De igual forma, los urbanitas nos hemos ido acostumbrando al incremento de alergias, asmas y otros problemas respiratorios. Como un pago indispensable por vivir en Madrid.

En el norte del distrito de Retiro, se encuentra la estación de medición “Escuelas Aguirre”. A 500 metros del Hospital Gregorio Marañón. Es una de las estaciones que mayores niveles de NO2 suele registrar debido a su cercanía al Parque de El Retiro y a encontrarse en la almendra central. Ya que, la suma de grandes cantidades de emisiones y la presencia de masas arbóreas, potencia la aparición del conocido como nitrogenazo. En una gris visión del mundo, quizás lo más coherente sería talar el Retiro y sustituirlo por más carriles de tráfico. Pero no hemos venido a mantener su visión del mundo.

Nivel de NO2 registrado en la estación “Escuelas Aguirre” el día 27 de Octubre de 2017. La OMS advierte que “en concentraciones de corta duración superiores a 200 mg/m3, es un gas tóxico que causa una importante inflamación de las vías respiratorias”.

 

En ocasiones el Ayuntamiento de Madrid se ha sentido poco acompañado a la hora de aplicar medidas. Desde el punto de vista de un proyecto municipalista, no es correcto decir “Os necesitamos” y aún menos “Nos necesitáis”. La verbalización correcta es “Nos necesitamos”. La corporación actual tiene un innegable compromiso en avanzar hacia una ciudad más saludable. Pero con una oposición y unos medios de comunicación que anteponen el derecho al coche al de la salud, es complicado. El protocolo inicialmente aprobado, tuvo que ser revisado por la presión mediática, del PP, Cs y del PSOE. Reivindicando el uso privativo del coche frente al de la salud pública.

Todas sabemos que los primeros días de aplicación de una nueva medida son difíciles y siempre hay una fase de adaptación. Ha pasado ya un año en el que nos hemos acostumbrado a oír hablar del protocolo anticontaminación, de su aplicación y de la existencia de episodios de alta contaminación. Durante este año se ha visibilizado la contaminación y se han dado pasos a la normalización de las medidas tomadas. Similares a las de otras ciudades europeas pero insuficientes. Para poder avanzar, tenemos que acercar a la cotidianidad de las vidas de las personas los valores de contaminación y el impacto sobre su salud. Necesitamos una mayoritaria ciudadanía empoderada e informada, permeable a las medidas que beneficien nuestra salud y bienestar. Tal y como lo está la “Asociación de Vecinos Retiro Norte”. Miembros de su asociación presentaron el proyecto “Los Colores del Aire”  en “Retiro Experimenta”. Cuyo objetivo es mostrar los niveles de contaminación en las entradas de los colegios de manera comprensible, a través de los colores de un semáforo. Ahora, en la misma línea, plantean llevar a través del Foro Local de Retiro la puesta de paneles informativos en las entradas del Retiro con los valores de contaminación. Avisando así, a quienes hacen deporte, de si es un día propicio o no para realizarlo. En Madrid, hay días en los que lo más saludable es estar sentado en el sofá.

Debemos tener en cuenta que NO es un problema municipal ni regional. Es una situación de ámbito estatal. La contaminación no entiende de limitaciones administrativas. No es extraño ver cómo la estela de la contaminación de Madrid acaba afectando a los municipios del sur de Madrid e incluso a la provincia de Toledo. La presión no puede recaer meramente en nuestro ayuntamiento, que ya está tomando medidas como las recogidas en el “Plan A” . No dudéis en que, si el estado o la Comunidad de Madrid proponen acciones eficaces y atrevidas, el ayuntamiento estará junto a ellas. Pero solas y con una oposición irresponsable, no es fácil.

Los medios de comunicación no ayudan. Periódicamente informan de los impactos de la contaminación, con 500.000 muertes prematuras en Europa y 30.000 en España. Sin embargo, a la hora de hablar de los episodios ocurridos en Madrid y de la activación del protocolo, focalizan en el impacto en los vehículos privados. Desacoplando estos episodios de la salud de las personas. Pero no minusvalores tu capacidad como generador de opinión a través de las redes digitales y personales. Necesitamos una ciudadanía informada, armada de argumentos. Porque los hay.

El uso masivo del coche tiene unos problemas derivados que afectan a la calidad del aire, a la accesibilidad del espacio público, a la seguridad vial y generan ruidos molestos para nuestro bienestar. En Madrid, tan solo un 30% de los desplazamientos se realizan en coche. De ellos, la mitad realizados por madrileños. Mientras que el espacio público destinado al desplazamiento de vehículos y a su aparcamiento supone un 70% del total. Observamos que somos mayoría aquellas personas que NO usamos el coche. Independientemente de que, quienes se desplazan, residan o no en nuestro municipio. Que optamos mayoritariamente por el transporte público, ir andado o en bicicleta. Pero todas, las más de 3.200.000 de personas que vivimos en Madrid, nos vemos afectadas independientemente de nuestra ideología. Vivir en una ciudad no tiene que ser inherente a vivir rodeado de contaminación. Las personas que habitamos Madrid, tenemos el derecho a elegir el tipo de ciudad en la que queremos vivir. El PP intenta falsamente simplificar la cuestión en un coche-fobia. Siendo secundados por el cuñaidismo de Cs y un partido socialista carente de valentía, fundamentalmente en los distritos. Sin embargo, los datos en sí mismos legitiman las actuaciones del ayuntamiento en el sentido de cuidado de la salud pública y de reequilibrio del espacio público. En todo caso, lo importante. ¿Y tú? ¿Lo crees? ¿Lo sientes?

Y es que, el cambio no viene sin vosotras. Nos necesitamos.

 

Rodrigo Rodríguez, Vocal Vecino de Ahora Madrid en Retiro. (Licenciado en Ciencias Ambientales. Es sintomático de nuestro mundo, que he tenido que acabar trabajando como programador)