Los manteros no son el problema sino la venta ilegal, y la solución pasa por alternativas que incorporen a todos los actores y sus necesidades. No hay soluciones fáciles, pero éstas tienen que incorporar a todos los actores involucrados, desde los comerciantes a los manteros, a las empresas y a las administraciones, al tejido asociativo, los partidos políticos, etc., para buscar respuestas consensuadas que reconozcan los derechos de todas y todos, dentro de una nueva lógica municipalista de gobierno para todos y todas, independientemente de que alguien tenga o no papeles.

En relación a la problemática de la venta ambulante en nuestra ciudad, desde el ayuntamiento de Madrid se atajará de una manera integral, con diversas medidas que tenga en cuenta y defienda, al mismo tiempo, todos los derechos y sensibilidades. Medidas como, una aproximación a la venta ambulante que pase por alternativas laborales, identificación de factores de riesgo de exclusión social y búsqueda de alternativas, además del establecimiento de un diálogo con los representantes del colectivo de manteros.

Entendemos que la problemática tiene su origen en el empobrecimiento de grandes regiones de nuestro mundo y en la reproducción sistemática de las desigualdades económicas y sociales a escala global, por no hablar de la situación de éxodo por conflictos bélicos o vulneración de derechos fundamentales.

El problema no son las personas, sino la actividad ilegal que vulnera otros derechos y que desde este equipo de gobierno se protegerán y se garantizarán.

Ni hay menos recursos para atajar la problemática de la venta ambulante, ni hay intención por parte de este equipo de gobierno de no atender al cumplimiento de la normativa. Otra cuestión es que entendamos la problemática de forma integral y que incorporemos todos los elementos de forma compleja.

Queremos atacar la raíz del problema y no al eslabón más débil, las ordenanzas se deben cumplir al igual que nuestro compromiso con la lucha contra la exclusión.