Ahora Madrid afronta la necesidad de vivienda social poniendo en el centro que la mayoría de las familias que ahora mismo están en situación de riesgo de exclusión social están encabezadas por mujeres. La feminización de la pobreza no es nueva, pero cada vez es más visible, por numerosa. Con contratos precarios y una brecha salarial cercana al 20%, muy superior que el resto de Europa que está en un 16.4%, las mujeres es uno de los sectores que más duramente está sufriendo el aumento de la desigualdad provocado por la crisis.

La realidad de la falta de vivienda social en la ciudad de Madrid tiene distintas causas. La fundamental es la falta de inversión en este derecho básico en las últimas legislaturas del PP. La EMVS, en el cambio de reglamento realizado por Ana Botella, perdió su carácter social, lo que permitió la malventa de 1.860 viviendas a Fondos Buitres, con las consecuencias, de sobra conocidas, para las familias que se han visto afectadas. Además, lleva sin construirse vivienda nueva desde

La venta y la falta de inversión ha vaciado el parque de viviendas municipal, pero el mercado de la vivienda se ha visto afectado, además, por el fenómeno de la turistificación y de la gentrificación en los distritos del centro de la ciudad. Ambos procesos suponen una expulsión de centenares de familias de sus hogares en el centro por la presión a la alza de los precios de alquiler, lo que termina afectando al precio del alquiler de barrios limítrofes tradicionalmente más económicos por estar fuera de la almendra central. Distritos como Carabanchel o Usera ya están sintiendo esa subida de precios que no ayuda a encontrar un hogar asequible a las miles de familias con dificultades económicas que residen en nuestra ciudad en el mercado libre.

Ante esta situación hay varias medidas que se afrontan con responsabilidad desde el gobierno municipal: desde la regulación de la vivienda turística a la compra de 150 viviendas a pequeños propietarios que tienen la necesidad de vender su casa en un mercado poco ágil; el compromiso de construir vivienda social por parte del área de Derechos Sociales y la EMV;  o el proyecto Arte-Facto, una experiencia piloto feminista.

Arte-Facto,  que se desarrollará en tres distritos, Carabanchel, San-Blas y Hortaleza, es un poyecto de vivienda social que dará  prioridad a  familias monoparentales, mujeres mayores y actuales residentes del   Distrito.  Uno de los objetivos del proyecto es ubicar las familias en distintas zonas de la ciudad evitando la consiguiente criminalización y depauperización que vienen sufriendo las viviendas sociales. En anteriores gobiernos municipales la creación de este tipo de viviendas se venía realizando en zonas ya afectadas por un evidente desequilibrio territorial, ahondando en las desigualdades sociales sin importar la necesidades reales de las familias, ni psicosociales ni económicas.

En Carabanchel ya se ha reservado la parcela que lo ubicará, en pleno General Ricardos, junto a un parque infantil, varios supermercados, escuelas públicas y espacios deportivos municipales de base. En San Blas la zona elegida será la de Rejas. En Hortaleza también se ha reservado una parcela en el barrio de Valdebebas.